
Este delicioso cuento de Gianni Rodari nos ha permitido tener un debate interesante sobre la utilidad de las sanciones.
Si incumples una norma y tienes que "pagar" pegando una torta a tus padres o a tus profesores ¿cómo te sentirías?
Si cada vez que incumples una norma tuvieras que pegar un tortazo a un niño ¿seguirías incumpliendolas?
El debate ha sido muy interesante.
Y tú, cómo crees que deben ser los castigos para que se cumplan las normas.